"HAY GENTE QUE SE MOLESTA"

RINCÓN DE  TULIPANES

Últimamente resuenan  por nuestro cole   pequeños cuplés que transmiten una queja  sobre determinados comportamientos que las personas llevamos a cabo,  de una manera  inadecuada,  en nuestra relación con la naturaleza.

¿Por qué aparecen ahora este tipo de   lamentos? Tenemos que  decir que nuestro centro se ha embarcado en la maravillosa y necesaria aventura de  tratar de ser un centro sostenible.

Sí, chicos y chicas, padres , madres y demás familiares,  profesores y profesoras, abuelos y abuelas, monitores y monitoras, cocinera, conserje…  consideramos que es una maravillosa aventura porque nos reviste de dignidad defender y tratar con  corrección  a nuestra madre naturaleza  que tanto nos da y apostar al máximo posible por vivir en armonía con ella. Ni que decir, que también es una maravillosa aventura porque nuestro hermoso planeta necesita  de héroes y heroínas más que nunca para empezar a cuidarlo, a mirar por él, por nosotros/as que estamos ahora y por la posteridad.

Y ha corrido tan rápido  la noticia de que queremos ser un centro sostenible  que ¡así, de pronto! ha surgido una comparsa del medio ambiente, que representando  a los animales, al mar, al árbol….quieren despertar consciencias con sus cantos y letrillas para que todos emprendamos  la lucha para mejorar nuestro medio ambiente, porque es nuestra responsabilidad hacer todo lo posible porque esta casa enorme llamada Tierra se encuentre en las mejores condiciones.

Y  cantando por aquí y por allá, van denunciando en sus cuplés algunos maltratos que  le hacemos a nuestro medio ambiente por nuestra forma de consumir. Proponiéndonos algunas conductas de respeto  que nos permitirían mejorar y  contribuir así, a ir disminuyendo el destrozo que estamos haciendo en  nuestro planeta.  

 Este cuplé que ahora presentamos, se titula:  ¨Hay gente que se molesta”, es una crítica a esas personas que se resisten a reciclar por pereza. En él, los niños/as  que lo cantan, nos recomiendan “reciclar”  esas mentalidades apáticas  para poder sumarlos a la acción conjunta de reciclar. En su estribillo el cuplé además de  pedirnos la colaboración en ese aspecto, nos  solicita también que tengamos más mesura a la hora de consumir.

 En fin, la gran batalla para vivir en armonía con el medio ambiente es una lucha contra nosotros mismos. Tenemos que rescatar del olvido ,inyectado por un consumismo feroz, la consciencia del amor hacia la naturaleza. Porque nos merecemos vivir en  un planeta sano, porque cuidando el presente del medio ambiente vamos haciendo hermoso el futuro.