MEDIACIÓN EN EL SANSE: UN RETO Y UNA REALIDAD

En el Sanse estrenamos un grupo de mediación para la resolución de conflictos formado por cuatro profesoras voluntarias

 

 

El conflicto forma parte de las relaciones y también surge en la escuela.

                                                                                                                             Saber afrontar situaciones de conflicto y poder enseñar al alumnado

                                                                                                                              un modelo positivo de resolución es un objetivo deseable en la escuela.

                                                                                              Marina Criado

 

En el Sanse estamos convencid@s de que un buen clima de convivencia entre todos los componentes de la comunidad escolar es uno de los pilares sobre los que debe asentarse la vida  de nuestro centro.  Abordar la convivencia es una tarea compleja porque abarca ámbitos y actuaciones muy diversos, y requiere inevitablemente de la intervención de todos los miembros de la comunidad educativa, una intervención que precisa de formación específica y de recursos propios,  elementos que no siempre están ni tan desarrollados ni tan a nuestra disposición como desearíamos.

Como en otros centros, los conflictos en nuestra escuela no están ni mucho menos generalizados, pero son reales. Los alumnos con su variada e inevitable carga de problemas personales  constituyen un reto creciente en una escuela que debe saber prevenir, gestionar y, en su caso, resolver educativamente los problemas con los que ineludiblemente se enfrentará; y debe estar preparada para abordar dichos contrariedades con soluciones que potencien no solo la autonomía de actuación y de pensamiento, sino que permitan enseñar el valor de la tolerancia y la necesidad de buscar acuerdos a través del diálogo como la mejor forma de relacionarse y lograr superar diferencias y desacuerdos.  Para lograrlo, el profesorado lleva tres años formándose, programando y experimentando actuaciones cuya finalidad principal es estimular y propiciar  una convivencia escolar en positivo.

En el curso 16/17, se llevó a cabo en el centro un Programa de Formación cuya finalidad principal fue diseñar un programa de desarrollo de la inteligencia emocional de nuestro alumnado y de mejora de la convivencia en las aulas y en el centro. Fruto de este programa se han llevado a cabo en el centro tanto el diseño y profundización de programas de aprendizaje y servicio (Sansensación, Programa de juegos en el patio, Apadrinamiento en los patios, ecopatrullas, etc.) como el desarrollo de actividades específicas para trabajar la inteligencia emocional y la mejora de la convivencia.

En el curso 17/18, se continuó el trabajo y se pusieron en marcha dos seminarios en los que el profesorado siguió  ampliando los programas señalados y comenzó a utilizar materiales como la denominada  Socioescuela, herramienta que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid pone a disposición de los centros escolares para analizar el clima de convivencia en las aulas y ofrecer orientaciones para su mejora.  

En el primer trimestre de este curso, gran parte de l@s profesor@s del centro asistimos a un curso impartido por la psicóloga Marina Criado (ponente también en la formación de los dos cursos anteriores) en el que la mediación se instaura como el eje de una formación en estrategias destinadas a la resolución pacífica de los conflictos.

Según el centro Universitario para la resolución de conflictos del Gobierno Vasco: La mediación es un método estructurado de resolución de conflictos en el que una tercera parte asiste a las personas en conflicto escuchando sus preocupaciones, facilitando la comunicación y ayudándoles a negociar. L@s mediador@s intentan ayudar a las partes a crear soluciones en las que ambas personas resultan ganadoras. (…) El objetivo específico de un programa de mediación es atender una serie de conflictos entre los miembros de la comunidad escolar que, por algún motivo, no han podido ser solucionados por los propios protagonistas…

La mediación no es efectiva en todos los conflictos, pero en algunos puede ser muy útil: amistades que se han deteriorado, faltas de respeto, rumores y malentendidos, espacios de juego…

Cualquier componente de la comunidad escolar puede formar parte de un grupo de mediación siempre y cuando se haya formado para ello. En nuestro cole hemos pensado que el primer paso debía darlo profesorado voluntario que hubiera participado en las actividades de formación. Cuatro profesoras, Raquel, Beatriz Sosa, Rebeca y Pilar  se han ofrecido para ello y están dedicando algunos recreos a esta actividad. Ellas nos dicen: “Habíamos oído hablar de los grupos de mediación y nos parecía una idea interesante para implantar en el colegio. Al terminar el curso con Marina Criado no teníamos ninguna duda, teníamos que empezar a movernos para llevar a cabo este proyecto. Nos reunimos un grupo de profesoras y formamos el equipo de mediación. Ya hemos empezado, con poca experiencia, pero con mucha ilusión por conseguir resultados. Estamos seguras de que cada día lo haremos mejor y esto ayudará a mejorar y enriquecer la convivencia en nuestro centro”.

Profesoras del grupo del grupo de mediación